sábado, 24 de noviembre de 2012

Abstracción del Vivir




Vivir, una simple palabra que abarca más de lo que podemos imaginar. Un significado que transciende mas allá de lo que estamos dispuestos a aceptar, y un sentir que nos obliga a seguir despiertos, y aún durmiendo, soñando que seguimos existiendo. Tan increíble es la vida que, casi todo el tiempo, pasa desapercibida ante nuestros ojos, y lo que es más grave, ante nuestro sentir mas apasionado. ¿Quién pudiera describir mejor lo que la vida significa que quien está muriendo? Y es algo casi desquiciado pensarlo nada mas, tanto así que preferimos pensar en la muerte, por suerte no todos queremos estar en tal situación. Pero, de igual manera, seria desquiciado también no pensar en la muerte, ya que ésta es la que en realidad nos da el significado de la vida. 


Podemos decir y expresar con todas las ganas que queremos vivir, siempre lo estamos haciendo – ¡Queremos vivir! – lo gritamos ante el viento del universo y ante el vacío de nuestro ser, y surge entonces la pregunta: ¿En realidad estaremos viviendo? Y si respondemos con un Sí, por qué entonces estamos tan desesperados por vivir, por qué siempre luchamos por seguir adelante con nuestra existencia, por qué sentimos temor cuando queremos ver hacia el futuro y no nos encontramos presentes.


Veníamos diciendo que la muerte es la que nos da el significado de la vida, y la razón de tanta desesperación y anhelo por vivir es precisamente porque constantemente estamos muriendo. Por supuesto, no es algo nuevo saberlo, que con el pasar del tiempo envejecemos, que en todo momento estamos expuestos a inminentes riesgos y que algunos batallamos por mantenernos vivos ante un tiempo que se agota y amenaza. ¿Y acaso no es en estos momentos que nos sentimos más vivos que nunca? Es extraño pensar que estar al borde de la muerte nos hace sentir gran pasión por la vida, nos llena de un éxtasis incontenible que a su vez nos alimenta. Pero más extraño aún es pensar que necesitamos de sucesos que nos recuerden lo que es sentirse vivo cuando, a pesar de todo, siempre nos sentimos con vida; como habíamos expresado anteriormente.

Es lamentable que tengamos que imaginarnos que estamos muriendo físicamente, pero es macabro pensar que también morimos de pensamiento, por dentro en el alma. Y ésta no es una condición natural adquirida, sino que nosotros mismos permitimos que ocurra, sin motivo relevante alguno. Pero, según entendemos, el alma es inmortal como la energía indestructible. Seria interesante pensar que el alma llegara también a transformarse. Y es cuando me pregunto: ¿En realidad estaremos muriendo? Y pudiera ser ésta otra enigmática incongruencia de la vida mas que una distorsión de la muerte, y el significado de la vida pasaría a ser otro; por los momentos seguimos muriendo estando vivos y viviendo queriendo estar “muertos” hasta que decidamos lo contrario.
 
-Sentimientos desiertos en vacios intensos-

05.09.2007

No hay comentarios: